Yo que vengo de un pueblo rural, he podido ver como las casas se vestían de blanco, se “enjalbegaban” para lucir blancas y limpias.

Esto se ha hecho toda la vida con la cal, usada para blanquear y también para desinfectar. Aunque con el paso de los años esta práctica se ha ido perdiendo, aún puede verse mucho en pueblos costeros, barrios más rurales y, cuidado, que empieza a marcar tendencia también en interiores.

Enjalbegar una pared

Existen dos tipos de cal para aplicar en paredes, la cal aérea y la cal hidráulica. La primera proviene de piedra caliza pura, mientras que la segunda se obtiene de una caliza arcillosa, marga, con presencia de sílice en su composición. Aunque en los productos actuales se emplean las dos, los especialistas dice que la primera ofrece mejores resultados.

Una de las diferencias con la pintura normal es el modo de aplicación y la preparación previa de la superficie a limpiar. Si en la mayoría de técnicas de pintura se debe dar una capa de imprimación o sellador a la pared, en el caso de la cal es todo lo contrario, para que agarre bien el producto la superficie debe ser porosa, cuanto más mejor. Por tanto, no debe tener imprimación ni tampoco haber sido pintada previamente con acrílicas. Si lo ha sido y queremos dar cal, deberemos antes retirar cualquier resto de pintura anterior hasta dejar la superficie limpia y porosa.

La pintura de cal se prepara con cal en polvo y agua. Hay quien dice que el arte de enjalbegar es toda una técnica que requiere de tiempo y mucha preparación. Yo he visto a mi abuela preparar la mezcla con esmero y dejarla reposar al menos dos noches, volver a verter el exceso de agua, añadir una mezcla de agua y sal y volver a dejar reposar otra noche antes de aplicar con brocha gorda.

Hay quien le aporta color de una forma muy económica mediante materiales orgánicos como barro, arcilla u óxido. Una de sus desventajas es su permeabilidad, ya que no es resistente a la humedad, desquebrajándose muy de vez en cuando, perdiendo su adherencia.

La ventaja es que hoy, si se quiere proteger una pared con cal, en el mercado especializado existen un sinfín de productos ya preparados que sólo requieren ser abiertos y aplicados, con los consejos que da el fabricante, la tarea es algo más sencilla. Además se vende en colores más variados como el rosa, crema, marfil, salmón, ocre o celeste. Me estoy imaginando a mi abuela si viera una pared enjalbegada en rosa…